Ph: Robert Lunak

Ph: Robert Lunak

En su constante búsqueda por generar propuestas novedosas e interactivas, el Studio Roosegaarde creó, de la mano de la diseñadora holandesa Anouk Wipprecht,“Intimacy 2.0”, un proyecto de moda que conecta a la perfección una prenda con la intimidad y la tecnología, y que, a partir del ritmo cardíaco de la persona que la luce, pasa de ser opaca a transparente.

Intimacy 2.0 es la tercera serie hecha a partir de láminas sensibles a la electricidad que cambian de aspecto, sumándose así a los anteriores modelos “Intimacy Black” (que juega con la opacidad y la transparencia en base al contacto con otras personas) e “Intimacy White” (que varía según la relación del consumidor con su vestido).

Esta vuelta, el artista Daan Roosegaarde ofreció una variante de materiales y recurrió al cuero mientras que las placas responden a los latidos del corazón de quien lo usa, resultando así un juego de contrastes novedoso y sensual a través del cambio drástico en la tonalidad de la prenda.  

Según la diseñadora, la idea de crear este diseño surgió a partir de la Semana de la Moda de Viena, donde pese a que el público había respondido con entusiasmo a la versión 1.0 del proyecto, también se lo veía confundido.

Asimismo comentó que ella no trabaja en diseños que siguen las tendencias sino que son el producto de una mirada hacia el futuro, y que para Intimacy 2.0 había querido mover la intimidad en dirección al mundo fashion, con una versión usable que combinara el papel de aluminio con cuero: “Hemos escondido el sensor en una especie de bolsillo especial que combina con el modelo”, explica y recuerda que la aplicación de la idea les ha llevado alrededor de 2 meses.

La línea de vestidos es no sólo impactante sino también no apta para personas que suelen ponerse nerviosas en público. ¡Sabrás si atreverte o abstenerte!