Salto de Eyipantla, en San Andrés de Tuxtla

Salto de Eyipantla, en San Andrés de Tuxtla

Con cientos de especies de plantas, mamíferos, aves, reptiles e insectos, la Reserva de la Biósfera de Los Tuxtlas, en el sur del estado mexicano de Veracruz, ofrece una de las mayores riquezas biológicas del país que se combina con ritos ancestrales y paisajes mágicos, formados por lagunas, cascadas, manglares y playas.

Pese a contar con toda esta biodiversidad y espectacular entorno, la región es poco conocida en el resto del país donde su fama se limita a la localidad de Catemaco, situada a orillas de una laguna de 73 kilómetros cuadrados de superficie, enclavada en un valle formado por las faldas del volcán San Martín Tuxtla y la Sierra de Santa Marta.

La Laguna de Catemaco cuenta con varios islotes, uno de ellos conocido como la Isla de los Monos, pues alberga una colonia de simios llevados desde Tailandia.

Catemaco es conocido en todo México por sus famosos brujos y chamanes que realizan limpias contra todos los males y son expertos conocedores de las más de 300 plantas con fines medicinales que se encuentran en la Reserva.

CONVENCIÓN DE BRUJOSUna vez al año, cada primer viernes de marzo, la ciudad acoge desde 1970 la famosa Convención de Brujos, a la que acuden hechiceros de todo el país, una profesión venerada por los pueblos indígenas desde tiempos precoloniales.

Pero los Tuxtlas, nombre que proviene del vocablo náhuatl "toxtli" (conejo), ofrece al visitante mucho más que ritos mágicos y hierbas curativas.

"Muchos vienen buscando brujería, pero se van decepcionados de eso y, en cambio, encantados con la magia del lugar, cuya energía es palpable sin necesidad de intermediarios", comenta Rocío Morteo, que tiene unas cabañas ecológicas en la pequeña localidad de Dos Amates.

Sus cerca de 2.500 kilómetros cuadrados, la abundancia de sus ríos y lagunas, su clima tropical y sus costas han permitido el desarrollo de más de 3.300 especies de plantas, 140 de mamíferos, más de 500 de aves, 120 de reptiles y un millar de distintas especies de insectos.

No en vano este entorno fue elegido por el actor y director Mel Gibson para filmar su película Apocalypto, rodada en maya yucateco y estrenada en 2006.

Se cree que fue habitada en el periodo preclásico por los olmecas, quienes dejaron el mejor legado de su cultura con las famosas cabezas gigantes, la primera de las cuales fue hallada en la localidad de Tres Zapotes, situada al pie de las montañas de esta región.

En la localidad de Santiago Tuxtla, al pie de la sierra, se puede admirar una de estas cabezas en su céntrica plaza principal. Su Museo Tuxtleco ofrece, además, una amplia colección de piezas arqueológicas olmecas y toltecas.

Actualmente es San Andrés Tuxtla la ciudad más importante de esta región, una tradicional zona agrícola productora de tabaco y conocida mundialmente por sus puros. En este municipio también se encuentra una de las más bellas cascadas de México, el salto de Eyipantla, una caída de agua de unos 50 metros de altura y 40 metros de ancho, rodeada de una exuberante vegetación.

En la época prehispánica, la cascada fue símbolo de "Tláloc", el señor de las lluvias, a quien se acudía para recibir la bendición.

Pero la región cuenta también con una hermosa costa que alterna playas salvajes, acantilados y desembocaduras de ríos.

En sus costas destaca la barra de Sontecomapan, una lengua de tierra que separa la laguna del mismo nombre del Golfo de México y da lugar a una de las playas más largas y desiertas del estado de Veracruz.

Para llegar a ella, lo más común es usar las embarcaciones que parten del pueblo de Sontecomapan y recorren la laguna, rodeada de manglares, hasta alcanzar su desembocadura en aguas del Golfo.

La playa de Sontecomapan está habitualmente desierta y sólo es frecuentada en festivos por turistas mexicanos que acostumbran disfrutar de los deliciosos mariscos que se sirven en sus palapas.

GRAN OFERTA GASTRONÓMICAOtros lugares destacados del litoral son Montepio y Roca Partida. La reserva de Nanciyaga, al norte del Lago de Catemaco, merece otra visita, ya que ofrece al turista un increíble entorno natural, salpicado de ríos, cascadas y valles.

"Nanciyaga es el lugar donde confluye la selva tropical más al norte del mundo, con su incalculable diversidad en flora y fauna, el lago y las aguas minerales", según las autoridades turísticas locales.

Los Tuxtlas cuentan también con una gran oferta gastronómica liderada por sus pescados y mariscos, entre los que destacan sus sabrosos ostiones (ostras) de la Laguna del Sontecomapan que extraen a mano los pescadores de la localidad que da nombre a la laguna.

Entre los productos obtenidos del Golfo de México y de las lagunas, sobresalen las jaibas (nécoras) los topotes, (charales), la mojarra, la anguila y los tegogoles (caracoles de laguna), cuya concha sirve para realizar distintas artesanías.

"Es una cocina sencilla porque el producto es de gran calidad, por lo que no necesita muchos condimentos y es sana pues se cocina mucho al vapor y con una amplia gama de verduras", señaló Rocío Morteo, quien agasaja a sus huéspedes con estas y otras delicias.

Para cocinar al vapor es habitual usar las hojas de plantas como el plátano, mientras que las verduras que suelen acompañar a estos platos son la yuca, la hoja de santa, la malanga o el tepejilote.

El bajo costo de los alimentos y la abundancia de árboles frutales que dan cítricos, mangos, mamey o guanábanas han permitido que sus poblaciones, pese al alto índice de pobreza, no se encuentren desnutridas y disfruten de un buen nivel de vida.

Patricia Vázquez Orbegozo. Fotos: Carlos Pindado. EFE REPORTAJES.