
Predilecta de adinerados y humildes. Foto: Ingimage.com
La “soupe á l’oignon”. De esta forma se encuentra documentado este plato que data, de acuerdo a distintas fuentes, del Medioevo. Nació en Francia como una preparación económica, nutritiva y de fácil elaboración: cebollas, pan seco y caldo de carne. Tres ingredientes y un resultado exquisito. En el clásico de la literatura “Los tres mosqueteros”, de Alexandre Dumas, ya se menciona que consistía en la sopa predilecta de los cazadores, malandrines y borrachos.
A su vez, figura en la edición más antigua del libro de cocina del siglo XIV, “Le viandier”, de Taillevent. También es señalada como una sopa consumida en períodos de hambruna, por sus ingredientes básicos, y en un primer momento se la vertía sobre una rodaja de pan.
Su verdadero auge fue en el siglo XIX. En París se difundió la costumbre de tomarla durante la madrugada en tabernas y restaurantes. Para esta época los trabajadores y jornaleros eran sus principales consumidores. Luego quienes salían de fiestas y reuniones a altas horas de la noche la encontraban como un paliativo gustoso. Ya en el siglo XX la sopa se encontraba en todos los menús de los restaurantes y era un plato consumido por todo mundo.
Su difusión por toda Europa fue por los años 1700 gracias al rey de Polonia, Estanislao Leczinski, quien, tras descubrirla en Francia, la ofreció en su corte con excelente repercusión. Así se convirtió en un plato popular de las cortes europeas.
Posteriormente a su versión simple hecha con cebollas, pan seco y caldo de carne se le sumó el queso. La “soupe á l’oignon gratinée” es una variante conocida hasta hoy en día la cual lleva una irresistible capa de queso gratinado por encima.
¡A comer!
A continuación una versión actualizada de este suculento manjar francés. (Receta Archivo: MSN Gourmet)
Ingredientes
- 2 cebollas
- 1 papa
- Manteca
- 2 vasos de leche
- 1 taza de crema de leche
- 1 hoja de laurel
- 3 tazas de caldo de pollo
- Queso parmesano
- Sal y pimienta al gusto
- Croutones o papas pay
Elaboración artesanal
Pelar y cortar la papa y las cebollas en pedazos pequeños. En un sartén derretir manteca y adherir la hortaliza protagonista. Agregar la papa, la leche, la crema, el laurel, el caldo de pollo y cocinar hasta que hierva. Cuando esto suceda, dejar a fuego lento hasta que todos los ingredientes estén en su punto. Retirar el laurel, dejar enfriar y licuar la sopa hasta que quede homogénea. ¡Y listo!
Para acompañar, los croutons son una rica y elegante opción. ¡Además, son fáciles de hacer! Sólo se deben cortar cuatro pedazos de pan molde en trozos pequeños. Ponerlos en un sartén con aceite hasta que tengan una apariencia dorada, tal y como las pieles que pasean por las playas en una mañana de verano. Para servir, sólo es necesario agregar el queso parmesano y los croutons recién hechos.
Fuente:
Wikipedia.comhttp://www.recetasderechupete.com





















