
Los jóvenes están inventando métodos para emborracharse sin beber y que pueden conducir a la muerte.
Si antes lo más osado en una fiesta era tomarse un par de tequilas, ahora para algunos la ¿gracia? es embriagarse lo más rápido posible sin tener que beber. Claro que estos métodos son de lo más peligrosos. Acá, los cinco peores.
Snorting: Es la absorción de pequeñas dosis de alcohol a través de las fosas nasales. El efecto de embriaguez es casi inmediato, pero produce graves daños en las membranas de la nariz.
AWOL: Es la abreviatura de “Alcohol Without Liquid”, un aparato inventado en Europa que vaporiza cualquier licor. El efecto es instantáneo, pero como por esta vía el alcohol llega más rápido al torrente sanguíneo, es más fácil llegar al coma alcohólico.
Absorción sublingual: Para emborracharse rápidamente es más eficaz absorber el alcohol colocándolo debajo de la lengua que bebiéndolo de modo convencional. Lo malo de este método es que existe un alto riesgo de quemar la parte baja de la lengua.
Tampón: Un grupo de adolescentes estadounidenses se las ingeniaron para emborracharse en horario escolar: el plan consistió en remojar tampones en bebidas alcohólicas y colocarlos en la vagina o en el recto.
Eyeballing: Esta es la técnica más peligrosa de todas, ya que implica administrar el alcohol a través de los ojos. El mayor riesgo de este procedimiento es nada menos que perder la vista.
Si te gustó esta nota, también podés leer las siguientes:
5 bebidas que nunca debés tomar antes de tener sexo
4 mezclas alcohólicas que debés evitar para no tener resaca
La “playlist” ideal para una buena noche de sexo


















