
Un fenómeno de contracultura. Foto: Ingimage.com
Con el objetivo de ahorrar tiempo, unos centavos, entretenerse y aprender surgió esta corriente también llamada bricolaje o en inglés "do it yourself" o DIY (hágalo usted mismo).
Consiste en producir y reparar, por uno mismo, objetos, artículos decorativos, de indumentaria, funcionales para el hogar o para cualquier espacio.
En Estados Unidos el DIY surge ligado a movimientos artísticos de principios de siglo XX. Este movimiento responde a una corriente contracultural de pensamiento anticapitalista donde se rechaza el consumismo y se promueve la autogestión de estas prácticas manuales.
El leit motiv del "Hágalo usted mismo" es encontrar satisfacción personal por realizar, con las propias manos, esta actividad. Artesanías, cocina, accesorios, ropa, pintura, escultura, etc. son algunos de los artículos que se pueden desarrollar bajo esta filosofía.
Tal es la cantidad de adeptos que medios de comunicación como la televisión le dedican programas enteros a enseñar a su público las prácticas del bricolaje. Asimismo, al ser una producción puramente artesanal su valor aumenta si llegase a tener fines comerciales.
Punk & DIY
En Inglaterra, a fines los años sesenta los Punks fueron los encargados de populizar el movimiento. Posteriormente traspasaría a otras contraculturas.
Más allá de la fabricación, decoración, confección o reparación de sus propias prendas e instrumentos musicales los Punks se organizaron en grupos de trabajo, con comunicaciones y una logística admirable.
Asimismo, hubo artistas que optaron por producir sus propios discos, autogestionarse giras y presentaciones. Todo eso bajo la filosofía DYI.






















