
Foto: www.emptydesign.info
El Estilo Victoriano netamente dicho está inspirado en la época en que la reina Victoria dominaba Inglaterra, y se trata de una estética que reproduce prosperidad y cierta extravagancia.
Para adaptarlo y lograr una decoración actual y más acogedora, el eclecticismo es uno de los mejores recursos, combinando lo mejor de los diseños antiguos y ostentosos con piezas contemporáneas.
Sus características
Los ambientes estaban decorados con alfombras, paredes y cortinados sumamente coloridos.
Asimismo había un despliegue enorme de figuras, estatuas, adornos, lámparas, etcétera, creando ambientes cargados.
Colores
Si bien el Estilo Victoriano empleaba tonalidades oscuras como ser marrón, bordó, negro, azules y verdes en sus versiones más opacas, la idea del victoriano Moderno es optar por un aspecto más suave, fresco y moderno.
El beige y el gris serán elecciones más que acertadas para conseguirlo.
En cuanto a las paredes, se repite el mismo patrón: los suaves melancólicos o bien los empapelados intervenidos con colores darán el toque contemporáneo.
Mobiliario
Las maderas que suelen emplearse son la caoba, el nogal y el satín.
En cuanto al diseño, tienen terminaciones bien acabadas, con trabajos muy elaborados.
Sin embargo el anclaje moderno lo dará el color, que en lugar de ser en versiones oscuras, se expresa en aquellas más claras.
Siempre deberás tener en cuenta que los muebles, y sobre todo los del living, cobran un alto protagonismo al tratarse del ambiente principal de la casa, que nuclea a la familia.
La idea es lograr fusionar de manera armónica estas piezas con las más modernas que tendrán un aspecto diferente, tanto del color como del diseño en sí mismo.
Un ejemplar de chaise longue pero tapizado con alguna tela de motivos modernos, será un verdadero lujo.
En cuanto a las cortinas, en lugar de ser pesadas como solía usarse, se preferirán telas suaves y elegantes.
El toque lo darán los accesorios como ser las arañas de techo, los espejos y marcos de cuadros pintados de dorado, los candelabros y los cojines pomposos.






















