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Existen tantas variedades de quesos como de vinos. Elegimos los más característicos que se pueden encontrar tanto en supermercados como en sitios de delicatesen. Toma nota para armar un rico matrimonio de queso y vino.
Queso azul: el Roquefort es el más destacado entre los quesos azules. Es de tonalidad verde-azulada y de sabor salado, fuerte y hasta picante. El queso azul se acompaña bien un vino tinto Cabernet Sauvignon,
Queso de cabra: ideal para ensaladas, esta variedad está elaborada en base de leche de cabra. Es liviano y suave, por lo que se puede combinar con vino blanco de la cepa Sauvignon Blanc.
Queso parmesano: es una variedad semidura empleada principalmente para rayar y acompañar a las pastas. De aroma fuerte pero de rico sabor se puede degustar con una copa de con Champagne.
Queso Gouda: su cáscara es roja y su interior de color amarillento casi naranja. Es un queso duro y exquisito para servirse como una entrada. Un buen vino blanco Chandonnay marida a la perfección.
Queso Cheddar: se lo emplea en sándwiches y hamburguesas. De tonalidad naranja esta variedad se deleita con una copa de Cabernet Sauvignon o Pinot Noir.
Queso Fontina: de textura suave y de sabor picante y dulce a la vez, lo encontramos como uno de los elementos del fondue. El Cabernet Sauvignon o Pinot Noir se combinan perfecto con este tipo de queso.
Queso Brie: de consistencia blanda, con una cáscara semi dura y de sabor suave y delicioso este queso se degusta junto a un Chandonnay.
Fuente: http://libroderecetas.com/























