Casa FOA 2009

Casa FOA 2009

Las alfombras son útiles para hacer foco en algún punto determinado del ambiente, colocando un retazo más grande en el rincón que quiera resaltar. También para dividirlo sin tener que levantar una pared o recurrir a un mueble. Así, con dos alfombras del mismo tamaño, el espacio quedará separado en dos mitades iguales. Los modelos de alfombras más llamativos son ideales para ambientes con paredes y revestimientos sobrios. Por el contrario, en lugares recargados, cuanto más estereotipado sea el diseño, mejor. En un mismo sector puede haber alfombras de diferentes estilos, pero siempre y cuando combinen sus colores entre sí. Con respecto a la relación con los muebles, si la alfombra está debajo de una mesa, las cuatro patas, e inclusive las sillas, tienen que quedar dentro de la superficie de la alfombra. En cambio, no es necesario que la parte trasera de un mueble esté sobre el tapiz si el mobiliario está apoyado contra la pared de manera firme y equilibrada. Salvo en ambientes húmedos como la cocina y el baño, las alfombras son adaptables a cualquier espacio y de fácil colocación. Además, tienen la ventaja de absorber el sonido y recrear una atmósfera silenciosa aunque, sin un mantenimiento adecuado, acumulan polvo y suciedad.

Clases de alfombras

Cuando el piso es por completo de alfombra, se trata de una moqueta, y se coloca de pared a pared para cubrir toda una habitación. El modelo carpeta está por debajo de una mesa baja o al costado de la cama para aislar el frío o sectorizar un espacio. Esta clase de alfombra ensanchará la habitación si es de color claro, mientras que si es pintoresca, realzará un estilo. El modular o baldosa es una alfombra de medida reducida con base de caucho que aparenta una moqueta, pero que se coloca de manera más sencilla, sobre todo si tiene una capa de PVC autoadhesivo.

Las texturas

Según el tratamiento que se le haya dado al hilo, existen distintas tramas de alfombras. El bouclé liso es ideal para los espacios transitados, y consiste en rulos de hilos compactos y alineados. Con las mismas ventajas pero formado por hilo de diferentes alturas y relieves, está el bouclé estructurado. Las de pelo cortado son de aspecto aterciopelado y de textura suave al tacto. Hay una variedad de estas alfombras que son las frieze, más resistentes y duraderas porque tienen un proceso de fijación en la torsión de los hilos.

Según el material

Las fibras, materia prima de la alfombra, pueden ser naturales o sintéticas. El nylon es la fibra sintética con mejores propiedades porque es más dura y resistente al apelmazado y despeluzamiento. Otro material es el  polipropileno, que fue diseñado para exteriores y sótanos por su capacidad para soportar humedad, hongos, desgaste y electricidad estática.El poliéster por su parte ofrece una gran variedad de texturas y colores.  El acrílico es la fibra sintética más parecida a la lana, se fabrica para uso comercial y tiene una amplia variedad de colores.Entre las de origen natural están la lana y el algodón. Ambos productos requieren de mayores cuidados que los sintéticos  y soportan menos la suciedad.Las realizadas con fibras vegetales dan calidez al ambiente gracias a su calidad orgánica. Los hilos naturales más conocidos son el yute, el sisal, el coco, el tatami, el seagrass y las esteras. Suelen estar terminadas con una guarda en cuero o tela en los bordes. Son diseños resistentes pero difíciles de limpiar.

Elección  y cuidado

La calidad y rendimiento de una alfombra es directamente proporcional a la densidad y al peso del hilo. Un tip: siempre limpie la alfombra a seco una o dos veces al año.