Sonreir te puede salvar la vida.

Sonreir te puede salvar la vida.

Varios estudios demuestran que las personas más optimistas tienen mejor humor y un mejor estado de salud y bienestar general. El optimismo funciona como un modulador sobre los eventos estresantes, paliando el sufrimiento y el malestar de aquellos que sufren, tienen estrés o enfermedades graves. Además, se relaciona positivamente con la resolución activa de problemas y la atención a la información relevante para dicha resolución.

Asimis, se sabe que las personas optimistas son más perseverantes en sus decisiones y esto las lleva a tener mayor probabilidad de éxito en su vida. Por el contrario, aquellas que son más pesimistas, tienden a bajar los brazos antes de intentarlo. Hugo Hirsch, Presidente del 1º Congreso Internacional de Psicoterapia Contemporánea: Cuerpo, Mente y Espíritu, nos presenta algunos consejos prácticos para ser una persona optimista.

Estrategias para poner en práctica en los momentos clave:

Tomar conciencia de su propio estilo. Existen varios instrumentos para evaluar el estilo explicativo de cada uno. Esto quiere decir, si hay conciencia de estar entre el bando de las personas positivas o negativas.

Identificar los pensamientos y las reacciones que tenemos frente a eventos inciertos o novedosos.

Desafiar y cuestionar las suposiciones negativas.

Preguntarse frente a las situaciones negativas: ¿es temporal o permanente?, ¿abarca todos los aspectos de mi vida o unos pocos?, ¿es mi responsabilidad o la de otros?

Observar los perjuicios que le trae pensar negativamente.

Buscar otras alternativas a sus creencias y considerar varias opciones antes de actuar.

No "quedarse pegado" a las malas experiencias pasadas y tratar de cambiar lo que viene. No insistir en los errores.

Pedir a los demás su punto de vista.