Cactus con flor.

Cactus con flor.

El cactus es ecológico porque gracias a su capacidad para acumular agua en tallos, hojas y raíces, no demanda demasiado riego. Se adapta a climas áridos y resiste extremas sequías.  Sus espinas son, sin lugar a dudas, su rasgo más característico. Amantes del sol, tienen muy poca resistencia al exceso de humedad.   Como todas las plantas suculentas, el cactus también crece sobre las grietas o espacios que quedan entre las  piedras calcáreas, una manera de recrear en su jardín el ambiente donde crece la especie.

También, puede plantarlos tanto en el suelo como en recipientes o macetas de plástico o barro. Los cactus son, en su mayoría, de raíces poco profundas, por lo que necesitan receptáculos bajos en los que no se acumule agua y genere putrefacción.

Se recomienda facilitar el drenaje de la planta dejando libre el agujero de desagüe de la maceta y rellenando la maceta con trozos pequeños de ladrillo o piedritas.

Para recuperar y conservar su brillo, puede limpiarlo con agua y jabón neutro. Recuerde usar abono para cactus y regarlos sólo cuando la tierra de sus raíces esté seca. Para verificar esto, hunda un cuchillo en la tierra y obsérvelo al retirarlo.   Aproveche alguna taza que le haya quedado de algún juego antiguo de vajilla rellenándola con tierra y arena, hágale un hueco y plante el ejemplar. Puede practicar lo mismo con varias macetas pequeñas y ponerlas sobre una bandeja o canasta como centro de mesa.

Flores  Uno de los atractivos del cactus radica en sus flores, porque no todas las especies las dan, y de hacerlo, demoran hasta 5 años en florecer. Como ejemplos de cuán efímeras son las flores, están las de los Lobivia, Pygmaeocereus o Echinopsis que duran a lo sumo un día o incluso sólo un momento del día, las del Astrophytum o del Coryphantha, que pueden permanecer una semana, y las del Aporocactus, que alcanzan a vivir dos semanas como máximo. Es aconsejable que uno o dos meses antes de su floración, aplique fertilizante para que la flor sea más perdurable.  

En los hogares, al contrario de lo que por lo general ha resonado acerca de los cactus, no son generadores de energía negativa sino que colocados en cualquier entrada simbolizan protección. Además, captan las ondas electromagnéticas que emiten los aparatos electrónicos como las computadoras y los microondas.

En la cocina

Con sus frutos pueden tratarse los problemas de riñón, y el aceite de su pulpa combate los dolores estomacales. La captina, una de las substancias del fruto, es sedante y calma los problemas cardiovasculares mientras que el jugo de los tallos y la savia alivian el cansancio de los pies. Se elaboran también productos de repostería y bebidas como la piña colada y diferentes clases de vino.