No me chupes la orejita
Cena de amigas. Ella, a partir de ahora “ella” (voy a preservar su identidad por pedido expreso de la protagonista) llega con una jugosa anécdota para compartir. Conoció a un hombre divino en un viaje. Fachero, inteligente, caballero. Soltero. La invitó a su casa en plan romántico. Vieron DVD´s, charlaron y se rieron.
Llegó la hora del sexo. Todo divino. Se besaron. Se desnudaron. La situación fue aumentando en temperatura. El sabía muy bien dónde y cómo tocarla para que todo fluyera. Hasta que su lengua se posó en la orejita de “ella” como si fuera un helado. Lengüita va, lengüita viene, “ella” empezó a deserotizarse. No le gustaba nada eso que él estaba haciendo y sintió la necesidad de decirle algo para sacar el foco (o la lengua) de allí. No lo hizo. Sabía que pedirle que sacara la boca de su oreja iba a significar el fin del acto. Y si algo no quería era quedarse con las ganas. Todo siguió su curso pero no fue un acto memorable, sino más bien del olvidable montón. La lengüita viajera había arruinado todo.
“Ella” decidió someter a plebiscito el episodio: nos preguntó qué hubiéramos hecho si hubiéramos estado en su lugar, en esa cama. No hubo coincidencias en la mesa. Yo le dije que hubiera callado y , una vez en reposo, hubiera hecho alguna bromita alusiva a ver si el caballero entendía la indirecta. Otra de las presentes sostuvo que cambiar el eje hubiera sido lo pertinente: por ejemplo, torcer la cabeza hacia otro lado. Una tercera que nunca podría trabajar en la ONU afirmó que ella le hubiera gritado en ese preciso momento que no le gustaba que le chupeteen la oreja. La carcajada fue unánime. Y unánime, ahora sí, la conclusión: el lamedor de orejas merecía una nueva oportunidad para demostrar que podía hacerlo mejor. ¿Ustedes qué opinan?
Eso de que es una amiga es que sos vos nena...el nena es gratis, flaka. Me seguis sonando a envidiosa y a histerica. un desastre no hay Por, on ga que les venga bien a las minas como vos y tus amigas, asi que despues las demas caemos en la misma bolsa.
Bueno, los hombres que han estado conmigo deben saber que mis orejas y mi cuello son puntos débiles... pero realmente es verdad que depende la persona que lo haga y que se lo hagan! Una vez en mi adolescencia, me topé con uno que parecía querer trasplantar****l tímpano con la lengua, un asco total!!!!!!!!!
Coincido con Andrea y Sabio
Aunque parezca un tiro al aire, Valeria es Licenciada en Comunicación Social, Posgrado en Radio y Televisión en Inglaterra con una beca de The British Council y Traductora de Inglés.








